
Hay un excelente libro que tengo y quiero mucho y que se llama EL ENCANTO DE UNA VIDA SIMPLE – un libro para toda la vida – y en una parte de él, habla del auto estima, en especial dedicado a aquellos que no están conformes con sus cuerpos, ya sean porque existen quilos de mas o porque al trascurrir del tiempo, va apareciendo arrugas y otras cositas que a que a nadie nos gusta…
Sarah Ban Breathnach, su autora dice:
Hoy haremos las pases con el pasado: con el cuerpo y el rostro con que nacimos y con la transformación de estos.
Hoy abrazaremos las arrugas que nos miran desde el espejo, las partes que nos cuelgan en la cintura o las que sobresalen allí, donde no deberían, los cabellos que se vuelven blancos o los que se van cayendo como hojas en otoño.
Empezaremos invocando la canción de alabanzas del poeta y maestro tibetano Saraha que proclamo: «aquí, en este cuerpo, están los ríos sagrados, aquí están el sol y la luna, así como todos los centros de peregrinación… No he hallado otro templo tan sagrado como mi propio cuerpo»
La autora continúa diciendo: nos llevará algo de tiempo recorrer todos nuestros centros de peregrinaje personal y aprender a amarlos, pero debemos hacerlo, porque debemos aceptarnos exactamente tal como somos ahora.
No esperaremos a mañana ni a la semana que viene, ni cuando hayamos perdido diez quilos de peso.
Recuerda, aceptarse es reconocer la realidad de una situación: que pesamos más de lo deberíamos por ejemplo, que nuestro cutis perdió un poco la lozanía y las arrugas atentan día a día o que el cabello está cada vez más canoso.
Sin embargo, cada uno ha sido creado por el espíritu para ser una pieza única.
Hoy, utiliza esto como mantra privado: SOY LO QUE SOY Y LO QUE SOY, ES MARAVILLOSO.




