ELEGIMOS Y ATRAEMOS…

La vida está hecha en base a elecciones.

En el día a día elegimos la ropa que nos vamos a poner, lo que vamos a comer, lo que vamos a comprar, si salimos a algún lado o si nos quedamos en casa.

Luego también hay elecciones que son trascendentales porque van a significar un gran cambio en nuestra vida: el matrimonio, la profesión, el lugar donde vamos a vivir etc.

Sin embargo pocas veces somos conscientes de los pensamientos que vagan por nuestra mente y dejamos que surjan incontrolablemente durante todo el día, sin darnos cuenta de que esto tiene una importancia vital en nuestra situación.

Así, si no estamos atentos podemos llenar nuestra mente de pensamientos que nos alejen de las cosas que queremos lograr.

Esto sucede cuando nos quejamos, pensamos en lo que no queremos, criticamos, dudamos y nos llenamos de pensamientos negativos. Sin embargo fuimos creados como seres con libre albedrío y nadie puede obligarnos a pensar de determinada manera, somos nosotros los que podemos decidir, a cada momento, qué pensar y siempre podemos cambiar la manera en que lo hacemos, pero para ello primero tenemos que darnos cuenta de cuáles son nuestros pensamientos dominantes, repetitivos y que no nos ayudan a nuestro crecimiento.

El pensamiento es energía, no la malgastemos de ninguna manera, hagamos que esa energía sea utilizada para nuestro bienestar, para crearnos situaciones agradables y atraernos lo que deseamos.

Existen varias herramientas que pueden ser útiles para este fin: la meditación, la técnica del Ho oponopono, las afirmaciones, empezar el día decretando como queremos que sea nuestro día, entre otras.

¿Qué elige hoy para Ud?

Louise Hay, autora preferida por mi y en las que todos sus libros dejan enseñanzas MAGISTRALES (si nunca leyó nada de ella, póngase en contacto con “EL PODER ESTA DENTRO DE TI” o “UD. PUEDE SANAR SU VIDA”, bueno, ella tiene el siguiente pensamiento:

“Si te ocurre algo sobre lo cual crees que no tienes ningún control, haz inmediatamente una afirmación positiva. Repítela una y otra vez hasta que salgas de ese pequeño espacio.

Cuando las circunstancias no te parezcan adecuadas, podrías decirte: Siempre que sientas el impulso de controlar las cosas, podrías decirte: De esa manera, ocurra lo que ocurra estará bien, porque estás en armonía con el flujo de la vida.”

Espero que esto le sea tan util como a mí.

Hasta la próxima semana.

Walter Accuosto

ABRAZAR… es decir con las manos lo que la boca no concibe.

La semana pasada en mi programa de radio que se emite todos los sábados a las 8:30 por radio Universal (Montevideo-Uruguay) y que lo pueden volver a escuchar a la hora que deseen ingresando a 970universal.com , comente una frase sobre el abrazo y fueron muchas, muchísimas las personas que me escribieron y llamaron para que las repitiera y bueno, o voy a hacer, redoblando el tema con un tema que leí y me pareció interesante:

La frase que compartí fue:

Abrazar…

Es decir con las manos, lo que la boca no concibe.
Porque no siempre existen palabras para decirlo todo.

Abrazar… es un acto de ternura, compañía, comprensión, afecto…

La duración media de un abrazo entre dos personas es de 3 segundos.

Pero los investigadores han descubierto algo fantástico.

Cuando un abrazo dura 20 segundos, se produce un efecto terapéutico sobre el cuerpo y la mente.

La razón es que un abrazo sincero produce una hormona llamada “oxitócica”, también conocida como la hormona del amor.

Esta sustancia tiene muchos beneficios en nuestra salud física y mental y ayuda – entre otras cosas – a relajarnos más, a sentirnos más seguros y calmar los temores y la ansiedad.

Este maravilloso tranquilizante natural se ofrece de forma gratuita cada vez que abrazamos a un ser querido… que acunamos a un niño, que acariciamos un perro o un gato, que se está bailando con su pareja… que reconfortamos a alguien que está pasando un momento doloroso… pero también… cuando sostenemos los hombros de un amigo.

Esto que ya lo intuía, me hace entender más claramente otro de los pequeños milagros del Reiki.

Además de la energía que cada Reikista canaliza… al apoyar la mano en determinadas zonas del cuerpo, respetuosamente, amorosamente, con la intención pura de sanar, de hacer el mayor bien, de enviar la energía más pura que ayude a su paciente a restablecer el equilibrio y la armonía… está ejerciendo la misma acción y generando los mismos resultados, de un abrazo.