
Hoy es una fecha especial para recordar a nuestros seres queridos que han partido de este mundo, pero que siguen viviendo en nuestros recuerdos y en el amor que dejaron sembrado en nosotros.
Que este día no sea solamente de nostalgia, sino también de serenidad, gratitud y esperanza.
Recordemos que el amor verdadero no desaparece con la ausencia física.
Permanece en cada recuerdo, en cada enseñanza recibida y en cada instante compartido.
Que la luz Divina ilumine a quienes han partido y que los Angeles lleven consuelo, calma y fortaleza a quienes sienten su ausencia.
Si hoy tu corazón está triste, permítete recordar con ternura, agradecer lo vivido y encontrar paz en la certeza de que el amor siempre deja una huella eterna.
Recordarles con amor, alegría por los momentos vividos y aceptando que están en un estado de LUZ absoluta, es una forma de mantener su energía viva aquí en este plano… hasta que nos volvamos a encontrar.
Walter Accuosto