https://www.youtube.com/watch?v=qbaTGySJxPw
En mis escritos, mis charlas en la radio, en las consultas, publicaciones en el blog, y en donde tengo la oportunidad de hacerlo aconsejo fluir en la vida…
Lo hago porque estoy seguro de una “Inteligencia Superior” sabe lo que nuestra Alma necesita y nos lleva, a veces suavemente otras con un golpe inesperado, hacia donde debemos ir, para poder aprender lo que vinimos a aprender.
¡Pero esa inteligencia que puede significarla como Dios, la energía Superior, el poder del Universo, la Fuente o quien sienta Ud. que es algo superior a nosotros y que de alguna manera, de ella provenimos— ha sido tan cruel que nos mandó a la vida sin nada como para guiarnos?
Tenemos faros.
Internos, como nuestra intuición, que todos la tenemos. Solo hay que aprender a desarrollarla o …
Externos, como puede ser aprender a escuchar a nuestros Guías Espirituales, dejarnos llevar por las señales que permanentemente aparecen frente a nosotros o… recurriendo a disciplinas tales como la astrología, quirología, tarot, runas, I Ching y diversa modalidades de… ponernos en contacto con “el clima que vendrá” o la tendencia a como se desarrollarán los hechos… señalando más que situaciones concretas… luces…
Rojas de peligro, amarillas de cuidado o verde… de que todo está bien.
Quizá se pregunte…¿No sería genial nacer acompañados de un libro de instrucciones que nos adelantara las lecciones, potencialidades, maneras de actuar frente a determinadas realidades y entre otras cosas más, nuestra misión de vida?
Los archivos Akáshicos es una herramienta espiritual que nos permite conocer cosas de nuestra Alma (que es nuestra esencia) y así, poder mejorar las condiciones de vida.
No le dice el futuro, pero muchas veces, – recurriendo a su memoria Almica/celular -, le permitirá conocer cuál fue su pasado Almico y así…la ayudará a marcar una ruta, un camino, una luz a seguir.
¿Y si Ud. no se siente cómoda/o en este mundo?— no será porque es un Alma nacida en otras Galaxias?
Le “suena” a cosa loca.
No lo es.
Yo creí muchos años que eran disparates metafísicos, hasta que un día, una gran Maestra llamada Andrea Hess me abrió los registros y me hizo mirar a lugares donde no había mirado nunca (o no quería mirar).
Y se dio la magia, y se dio el interés y la necesidad de saber más, ya no de mí… sino de mi Alma.
Esa fue la forma que, muchos años atrás comencé a estudiar Registros Akashicos, desde la escuela más tradicional (hice el nivel I de A.R.C.I aquí en Uruguay), pase por la escuela de Howe, estudie en un curso español con David Topí y realice decenas de cursos, seminarios, talleres con – gracias a Internet – muchos maestros y maestras que, sería imposible poder viajar para aprender de la fuente y sin embargo, esta magia tecnológica lo permite ahora.
Pronto tendrá la oportunidad de conocer su Registro Akáshico a través de tres informes distintos, de acuerdo a sus intereses y responderé las preguntas que Ud. realice.
Mientas tanto… si se pregunta cuál es su misión de vida, le puedo dar una pista y ayudarle a que Ud. misma/o lo encuentre.
Simplemente, – papel y lápiz por medio – responda:
- ¿Qué hace cuando el tiempo parece volar?
- ¿Qué busca hacer los fines de semana o cuando tiene tiempo libre?
- ¿Cuáles son sus hobbies?
- ¿ En qué es naturalmente buena/o?
- ¿Cuándo piensa en alguien que tiene un «trabajo ideal», ¿qué hacen?
- Si el dinero no fuera, ¿qué tipo de trabajo le gusta hacer?
- ¿Quién y por qué inspira?
Escriba las respuestas, no usando la razón…(que tiene dominio el ego) sino la intuición (que le Guía una fuerza Superior).
Mientras lo hace no se diga piense o auto convenza que es imposible, que nunca podría, que no tiene las herramientas necesarias, que económicamente no puede, que es muy joven o que ya pasó su tiempo….
No se pregunte como, sino ¿qué..?
¿Que le gusta de corazón, que siente que ha venido a hacer, que mueve su pasión?… y allí estará la respuesta.
La misión… es su pasión.
El próximo paso…pertenece a otra página de su historia Almica…
Por ahora eso es lo que buscaba y seguramente, eso es lo que encontró.
Bendiciones….
Walter Accuosto